viernes, 25 de mayo de 2018

UNIDAD 2 SESIÖN 4 ACTIVIDAD 1 Esquema comparativo del razonamiento de Sherlock Holmes en la novela "Un Estudio en Escarlata".


Esquema Comparativo de la lectura “Estudio en Escarlata” de Arthur Conan Doyle

Resumen.- Se trata de la primera novela sobre el famoso detective Sherlock Holmes. Es narrada en primera persona por el Doctor John H. Watson, compañero de investigaciones del primero. La acción sucede en Londres en el último cuarto del S. XIX.
         Watson comienza dando algunos datos de su biografía: estudia medicina, se alista en el ejército británico y es enviado a Afganistán, donde es herido y, licenciado del ejército va a residir a Londres. Por medio de un amigo común es presentado a Holmes, quien busca compañero para rentar de manera compartida un alojamiento.
         Ambos alquilan uno en Baker Street 221B. Una vez viviendo juntos, Holmes dice a Watson que su profesión es de “detective consultor” y que incluso detectives profesionales de Scotland Yard (S.Y.) aprecian sus consejos.
         Muy pronto Watson comprueba que es cierto: dos detectives, Tobías Gregson y Lestrade escriben a Holmes pidiendo su opinión sobre un crimen que ha ocurrido la noche anterior en una casa desocupada de un conjunto residencial llamado Lauriston Garden en las afueras de Londres.
         Holmes y Watson se trasladan al lugar, donde lo esperan Gregson y Lestrade. Holmes comienza a hacer rigurosas observaciones de la calle y del camino de entrada a la casa, de la habitación vacía, del cadáver y de sus expresiones, de un charco de sangre del suelo y de una palabra escrita con sangre en la pared. Encuentra huellas solamente de dos calzados distintos, de hombre.
         Lo primero que propone Holmes es que la víctima murió asesinada por envenenamiento, por no presentar heridas y por su examen personal del cuerpo, y que por eso mismo la sangre regada posiblemente sea del asesino, quien escribió la palabra alemana Rache (castigo).
         No faltaban las posesiones del difunto, por lo que Holmes descarta robo. Las identificaciones que portaba el cuerpo lo identifican como Enoch J. Drebbe (apellido de origen alemán) de nacionalidad norteamericana y procedente de Cleveland, Ohio. Una carta dirigida a él y otra dirigida a un Sr. Joseph Stangerson que informaba sobre fechas y horarios de partida de barcos de Liverpool parecen indicar que ambos planeaban regresar juntos a Nueva York pronto.
         Al levantar el cadáver, un anillo de boda de mujer rueda por el suelo. Los detectives de S.Y. sospechan que hubo una mujer en la escena del crimen, y por la palabra alemana, que hay algún móvil político. (En ese tiempo los socialistas alemanes daban mucho de que hablar).
          Al salir, Holmes expresa sus impresiones: por la huellas de la calle y del sendero a la casa sabe que los dos hombres llegaron juntos en carruaje (no hay huellas de un tercer hombre como posible conductor ni de mujer); por las huellas de cada uno, que el sobreviviente y posible asesino era joven y calzaba botas de punta cuadrada; por la escritura de la palabra escrita con sangre, que su estatura era alta y que tenía uñas largas en mano derecha, además cree que fue escrita para despistar porque un verdadero alemán la escribiría de otra forma; por la expresión del cadáver, que fue obligado a ingerir el veneno, y que no sangró, por lo que cree que  la sangre regada sea del asesino. Esto le sugiere que es de temperamento sanguíneo y de cara rubicunda.
         El  siguiente paso de Holmes fue enviar un telegrama a Cleveland para averiguar los antecedentes de Drebber e ir a entrevistarse con el policía que descubrió el cadáver.
         El policía le contó que, estando de ronda la noche anterior en el conjunto residencial y lloviendo, vio luz de vela en la casa que sabía desocupada. Al entrar a revisarla, descubrió el cadáver. Al salir para solicitar apoyo, vio un borracho alto y de cara rubicunda al que no le prestó mayor atención.
         Holmes cree que era el asesinó y que regresó a buscar el anillo que dejó olvidado en el lugar del crimen y también dejó la vela encendida. Al ver al policía, simuló estar borracho.
         Holmes publica en periódicos del día siguiente el hallazgo de un anillo con las características de el encontrado en la escena del crimen, diciendo que se encontró en una calle cercana a este. Para su sorpresa, acude una viejecilla a recogerlo, diciéndole su nombre y que pertenece a su hija.
 Al seguirla por la calle, ve que toma un coche de alquiler y escucha la dirección donde quiere ir. Holmes se prende discretamente a la parte trasera del carruaje, bajándose poco antes de llegar a la dirección de destino. Alcanza a ver que al llegar al domicilio el cochero se da cuenta que su carruaje iba vacío. Concluye que la supuesta viejecilla no era tal, sino un hombre que se dio cuenta que lo seguía y muy ágil para bajarse del coche sin que él ni el chófer se dieran cuenta y porque en la dirección dada por la viejecilla no la conocían.
Así, se da cuenta de que el sospechoso tiene por lo menos un cómplice dispuesto a arriesgarse por él.
Posteriormente, Holmes recibió la visita de varios muchachos pobres, harapientos y sucios. Watson se dio cuenta de que les hacía y pagaba algún encargo que no supo distinguir.
Los periódicos del siguiente día publicaron diversas hipótesis sobre el asesinato: uno que era un asesinato por diferencias entre refugiados políticos socialistas. Otro, aventuraba un castigo al quebrantar algún código interno.
Otro, decía que el detective Gregson de S.Y.  había declarado que el muerto, junto con su secretario particular Joseph Stangerson, hacían un viaje por Europa y en Londres se habían hospedado en la pensión de Madame Charpentier. Al despedirse de la dueña, dijeron que tomarían un tren a Liverpool para embarcarse de regreso a Estados Unidos. Se ignoraba que pasó para que llegara Drebber al lugar de su muerte.
Más tarde, Gregson visitó a Holmes para decirle que ya había detenido al asesino: primero, había revisado el sombrero del difunto encontrando nombre y dirección del fabricante. Este le dio la dirección donde había entregado el trabajo: la pensión de Madame Charpentier. Después fue a interrogarla. Llorando, ella le dijo que Drebbe era de costumbres vulgares, rudo, borracho y mujeriego, fijándose en Alicia, su bella hija.
 El secretario Joseph Stangerson, que era tranquilo y caballeroso, había contenido a su jefe y le había apurado a que regresaran a Estados Unidos. El día que debían tomar el tren a Liverpool, Debber regresó solo a la pensión, diciendo que había perdido su tren y que iba por Alicia. Pero ese día estaba presente Arturo, marinero hermano de Alicia, quién lo corrió de la pensión y luego lo siguió para darle una lección.
Según Gregson, Arturo siguió a Drebber hasta el lugar de la muerte y lo mató sin dejar señales de violencia. La vela encendida, la sangre, la inscripción y el anillo eran pistas falsas.
Finalmente, Gregson detuvo a Arturo como sospechoso del asesinato. Este declaró que al seguir a Drebber este se dio cuenta y huyó de él tomando un coche de alquiler. De regreso a la pensión de su madre, se encontró con un compañero marinero y se fueron a pasear durante el resto del día. No supo dar la dirección de su compañero, quien pudo haber confirmado su relato.
Pero en esos momentos llegó Lestrade, el otro agente de S.Y. Dijo que había intentado seguir la línea de investigación que consideraba sospechoso al secretario Stangerson.
Creyó que el día del asesinato Stangerson y Drebber se habían separado en la estación del tren. Buscó al primero recorriendo los hoteles cercanos. Al llegar a preguntar dónde efectivamente estaba hospedado, le dijeron que no salía por esperar a un caballero. Pero descubrió que estaba muerto a cuchilladas y con la palabra rache escrita en su cabecera.
Un lechero testigo dijo que había visto a temprana hora bajar por una escalera puesta a la ventana del cuarto de Stangenson a un hombre alto y rubicundo.
Al revisar las cosas de Stangerson, Lestrade encontró un telegrama procedente de Cleveland que decía “J.H. está en Europa” y un paquete con dos píldoras.
Esta muerte echó por tierra las tesis de los dos agentes de S. Y. y proporcionó a Holmes el último eslabón para completar sus razonamientos.
Les dijo a sus compañeros reunidos que esperaba un coche de alquiler. Al entrar el cochero, le pidió le ayudara con su equipaje y aprovechó para esposarlo. Se resiste violentamente, pero entre los cuatro hombres reunidos lo someten. Holmes declara que tienen al asesino de Debber: el cochero Jefferson Hopper, quien posteriormente moriría encerrado debido a la rotura de un aneurisma por ataques de furia.
La explicación final de Holmes es la siguiente:
1).-Por las huellas que encontró en la casa del asesinato, supo que habían llegado en un coche de alquiler solamente dos hombres: Debber y su asesino.
2).-Por las características físicas del cadáver, supo que había sido un envenenamiento donde se le había obligado a ingerir el veneno.
3).- Por lo mismo anterior excluye robo o lucha. También excluye el móvil político porque generalmente en estos casos un asesino comete su fechoría y huye rápidamente, pero toma en cuenta un móvil personal o amoroso porque  el asesino saborea lenta y pausadamente su venganza al ver morir a su víctima.
4).-Supuso que la sangre del suelo era del asesino y que manó de su nariz ante la emoción de su venganza: efectivamente, su físico alto, robusto y rubicundo coincidió con la teoría en boga de los caracteres y temperamentos de los delincuentes según su físico. Su muerte en la cárcel lo confirmó.
5).-El telegrama que recibió de la policía de Cleveland sobre antecedentes de Debber le informó que en los Estados Unidos había tenido problemas con un antigüo rival amoroso  al que había denunciado por acoso varias veces: Jefferson Hopper. El telegrama descubierto entre las pertenencias de Stangerson declaraba que Hopper estaba en Europa, lo que hizo sospechar que podía seguir a Debber para vengarse.
6).-Hopper llegó a Londres y trabajó como cochero para mejor seguir los pasos de Debber. El día en que lo vio salir huyendo de la pensión Charpentier supo que era su momento: pasó su coche de alquiler junto a la víctima, quien lo tomó para escapar de Arturo. Con algún pretexto lo llevó amistosamente a la casa desocupada que había seleccionado previamente como un sitio adecuado para realizar su venganza. Ahí se desenmascaró como Jefferson Hopper y obligó a Debber a tomar las cápsulas de veneno. Mientras agonizaba, le mostró el anillo propiedad de la novia causante de todo. Pero por su exitación, lo olvidó sobre el cadáver. Al regresar por él, ya que con eso podrían identificarlo, la policía ya había descubierto el cadáver. Al leer al otro día en el periódico que se había encontrado el anillo en calles cercanas, decidió recuperarlo, pero mandando a recogerlo a un cómplice hábil para el disfraz, como precaución.
7).- Hopper decidió terminar su obra asesinando al secretario Stangerson, ya que debía estar enterado de su enemistad con Debber. Con algún pretexto lo citó en su hotel con el propósito de encontrarlo al momento de ir a cometer su crimen. Volvió a escribir rache para despistar.
8).-Una vez cumplida su venganza, a Hopper le convenía seguir con sus actividades cotidianas como si nada al menos por un tiempo. Así, al siguiente día continuó trabajando como cochero en Londres, de manera que los muchachos vagabundos dieron con él y le hablaron de un trabajo en casa de Sherlock Holmes. Ni siquiera ocultó su nombre verdadero, seguro de que la policía no tendría motivos para buscarlo.




Algunas ideas expresadas por Sherlock Holmes sobre su método de investigación de delitos.
° Hay que procurarse datos exactos, seleccionados y útiles, de manera que aclaren en vez de revolver lo que se sabe del asunto.
° Con una observación completa y sistemática y con el análisis lógico, se obtienen conclusiones infalibles.
° El proceso de investigación detectivesca consta de:
1).- Observación
2).- Deducción
3).-Análisis
Cada uno con sus propias reglas.
° No se deben componer teorías cuando no se tienen suficientes elementos de juicio, porque se corre el riesgo de seguir hipótesis equivocadas.
° Las hipótesis propuestas deben ser lo suficientemente amplias para abarcar todo lo necesario.
° Conviene intentar pensar como el asesino.
° Cuando un hecho contradice una cadena de deducciones, hay que interpretarlo de diferente manera.
° Todo lo que se sale de lo vulgar no es un obstáculo, sino una guía.
° La mayoría de la gente acostumbra razonar “hacia adelante” o de manera sintética: de causas a resultados.

° Al detective le conviene razonar “hacia atrás”: de los resultados a los orígenes, de lo general a lo particular. Esto es, razonar de manera analítica.




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